jueves, diciembre 29, 2016

¿Qué merece nuestra atención?

En México nos caracteriza un sentido del humor único, somos capaces incluso de hacer una broma de nuestras desgracias y de olvidar nuestros malos ratos teniendo otros buenos o montando un disfraz y un espectáculo que cubra todo. 
En últimas fechas en redes sociales circulan en particular dos personajes que demuestran lo que en el párrafo anterior enuncié, me refiero a lady wuuu y a la quinceañera Rubí. ¿En verdad merecen la atención que les damos? Pongamos las cartas sobre la mesa y analicemos qué méritos tiene o que talento tienen estos personajes, en si, absolutamente nada, además de que hay una sobre explotación mediática de esas personas que a su vez resulta denigrante, a la vez sorprendente, que en un país donde claramente hay un rechazo a las personas homosexuales, les haga gracia, o mejor dicho, se burlen de lo que hace una de ellas, además, que da a conocer el bajo nivel educativo en el que se encuentra sumergido el país.
Los medios masivos de comunicación se han encargado de hacer faramalla del asunto, logrando acaparar la atención de todo el país e incluso de medios extranjeros, logrando además de eso, ocultar la situación real de esas personas y de las comunidades donde viven.
Así como ellos, en el año ya pasaron muchos otros, algunos "lords" prepotentes, unas "ladies" ebrias, payasos si chiste y hasta vendedores de empanadas, ¿Los recuerda?¿Qué les depara a este tipo de personas cuando aburra el mismo chiste una y otra vez? La respuesta es sencilla; una patada en el trasero y ni las gracias les darán, eso es a lo que se exponen al venderse a los medios en esa forma.
Lo reto a que me mencione tres mexicanos que de verdad merecen nuestra atención, mexicanos que contribuyeron o contribuyen al desarrollo del país mediante el arte, la ciencia o la cultura. Difícil ¿verdad? Esos son los verdaderos mexicanos que merecen nuestra atención y no se las damos.
La mayoría de la población sigue hundida en la era de Hernán Cortés, donde les cambian oro por espejitos, siguen pensando que la vida seguirá siendo la misma, que nada cambiará a pesar de que intenten o piensen en un cambio.
Se viene el 2017 junto con una disminución del crecimiento económico y un claro encarecimiento de los productos y servicios debido a la liberación del precio de los combustibles, recordemos que a Tepatitlán junto con otros municipios nos tocará como dicen, bailar con la más fea y pagaremos los combustibles mas caros de todo el país. ¿No debería ese ser nuestro foco de atención? ¿No sería mejor en lugar de estar pensando en asistir a unos quince años, asistir a los palacios municipales, congresos o a los pinos y exigir que se respeten las promesas ofrecidas en campaña? ¿No deberíamos de exigir unos salarios mas competitivos? 
Se convoca próximamente a marchas pacíficas para mostrar nuestro rechazo al aumento de los combustibles, ojalá que así como algunos fueron buenos para pedir negación de derechos de personas homosexuales, marchen de nuevo mostrando una inconformidad a un hecho que afectará directamente nuestros bolsillos, que no se quede en solo compartir una imagen que hizo otra persona echándole la culpa a un gobierno, no se quede con solo ese "escribe un amén" para que no suba la gasolina.
No cruce los brazos y actúe. Me estaciono en doble fila nomás tantito; llego tarde a mi trabajo, nomás tantito; aparto lugar en la calle, nomás tantito; deja quemo el terreno nomás tantito; me voy sin casco, nomás tantito.
¿Le suben la gasolina? Nomás tantito.
Ya finalizando, le deseo un muy feliz año 2017 y que le vaya igual, si quiere que le vaya mejor, hay que trabajar más.

jueves, diciembre 15, 2016

¿Guadalupano o Guadalupero?

¿Guadalupanos o guadaluperos? Seguramente usted ha escuchado mencionar alguno de esos "términos" que le acabo de mencionar. El primero de ellos se refiere a las personas que son creyentes, que son devotos a la virgen María en su advocación de Guadalupe, pero ¿guadalupero? es cuando alguien se aprovecha de algún evento religioso para sacar un provecho sin tener presente el verdadero sentido de alguna festividad, generalmente el 12 de diciembre.
¿Descansó ese día? ¿En su trabajo al menos le dieron la mitad de la jornada de descanso? o es como la inmensa mayoría de los mortales que solo descansa los días marcados como oficiales. (Eso si bien le va)
A donde voy es que el pasado lunes 12 nuestro "hache", tuvo ese privilegio de los que pocos pueden gozar, un día de asueto, pero, ¡Qué digo un día! ¡Otro día! ¿Al año cuantos días descansa usted sin contar el de ley? Hay personas que no tienen ni un solo día, mas que sus vacaciones.
Una práctica muy común de esta administración y las anteriores también (no hay que omitirlo) es de darse una serie de días de asueto que causan la envidia de cualquiera de los mortales fuera de un puesto gubernamental, por mencionar algunos de los que seguramente ni usted ni yo gozamos. Le menciono algunos de estos extras que se tuvieron el año pasado: Año nuevo, 5 de mayo, día del servidor público, día de la raza, día de muertos, Navidad. Súmele además algunos cuantos en semana santa y los meros día de la feria de abril. ¿A poco no se le antoja trabajar en esa empresa?
Cuando en una empresa hay una eficiencia, un rendimiento, un compromiso y como se dice, un amor por la camiseta, no queda de otra mas que dar incentivos o premios a los empleados por el excelente trabajo realizado, aquí es cuando le dejo mi pregunta ¿cree usted que nuestros funcionarios, en todos los niveles, merecen los incentivos que se otorgan? Digo en todos los niveles para recordar los aguinaldazos y bonos que nuestros representantes se otorgan, pero regresando a nuestra ciudad, casi por terminar el año, cómo calificaría a nuestros funcionarios, de cualquier nivel y cualquier dependencia, el tipo de trámites a seguir para cualquier asunto, los horarios tan accesibles que nos manejan, entre usted me dirá cuantas cosas mas le llegan a la mente.
Pero para que tanta amargura, mejor hagamos una posada con medio millón y rompamos mas de 500 piñatas, hagamos fiesta que para eso si somos buenos.