Hoy le contaré sobre un taller en el cual participaron funcionarios de nuestro municipio, un taller que busca crear conciencia en torno a la discapacidad, estoy seguro que usted leyó la nota por medio de Kiosco Informativo.
En la nota aparece una fotografía en donde se ven realizando una actividad, la cual consistía en andar con los ojos vendado por una banqueta de nuestra ciudad.
Le diré, yo soy peatón, no tengo ninguna discapacidad y aún así sufro como tal, le menciono sufro porque no hay día que no tenga que sortear por mi camino algún cachivache, bien mostrenco, anuncio gandalla, comerciante invasor, automóviles o motocicletas sobre la banqueta o estacionados en pleno cruce peatonal.
El reglamento de comercio de Tepatitlán en su artículo 9 fracción 1 en los incisos a y b dice:
a. Ocupar la vía pública para el desempeño de las actividades que les fueron
autorizadas.
b. Utilizar las banquetas para realizar sus actividades o para estacionar vehículos u otros
objetos.
Algún comerciante ya sacó sus productos a la calle, el de al lado dice: Si él si ¿Porqué yo no? Y se van apropiando de la vía pública, este tipo de prácticas lo veo muy comúnmente en fruterías, tiendas de ropa y llanteras.
Y si no es suficiente en el artículo 32 fracción 1 inciso c prohíbe lo siguiente:
c. Servirse de las banquetas, calle o lugares públicos para el desempeño de trabajos
particulares o exhibición de mercancías.
Ahora si usted camina un domingo el caos es mayor y no se diga si anda por el tianguis de la plaza Hidalgo, Donde algunos comerciantes que ni con el permiso cuentan invaden a diestra y siniestra banquetas, calles y jardines.
Sigamos andando por las calles de nuestra ciudad, imaginando que ya no hay comerciantes invasores, pero sorpresa, nos topamos en una esquina con un montón de bolsas de basura, nuestro reglamento de aseo público menciona en su artículo 19 que:
Para realizar la recolección de residuos domésticos es necesario que la entrega al
sistema de recolección municipal de residuos se haga de manera directa a los camiones recolectores
entregando al personal de aseo los residuos, evitando así el abandonarlos en la vía pública o
banquetas.
Seguimos andando, ahora llegamos a una finca en construcción en donde están preparando la mezcla fuera del domicilio, y están descargando material de construcción. el camión de carga se encuentra sobre la banqueta del vecino y además estorbando su cochera, esto parece cuento de no acabar, obstáculos por doquier, pero no tenemos de qué preocuparnos, nosotros podemos ver, tenemos ambas piernas y caminar por algunas banquetas en mal estado, escalonadas o mal diseñadas, incluso podemos apresurar el paso si es que un conductor se nos viene encima, cosa que no debe, se supone que casi en cada cuadra tienen marcado un alto y el peatón tiene prioridad.
Si todo esto le sucede a un peatón normal, piense y medite como le debe de ir a una persona con silla de ruedas, con muletas o alguien de la tercera edad.
Quizá no todo lo podamos solucionar de un día para otro o esté fuera de nuestras manos, pero con un cambio de actitud, acatando las normas que nos rigen, teniendo muy en cuenta la cultura cívica, y sobre todo respetando a los demás, se lograría un cambio en nuestras calles.


